Iberia es la aerolínea de bandera española y es líder en el transporte de pasajeros y carga entre Europa y Latinoamérica (16,5% de cuota de mercado), de donde obtiene el 30% de sus ingresos. Es una compañía preparada para resistir las dificultades, especialmente por su especialización en el mercado de Latinoamérica, en el que tiene un 17,5% de cuota, y no tiene problemas de tráfico, además de disponer de una elevada caja con la que puede hacer frente a los problemas que vengan. El operar con aviones A340/600 con capacidad para 352 pasajeros está favoreciendo que la compañía pueda aprovechar todo el potencial que tiene todavía su principal negocio, el de las rutas de largo recorrido.Paralelamente, Iberia parece estar rentabilizando ya las primeras medidas de corte laboral que, contempladas en el Plan Director 2006/08, la compañía ya ha empezado a implementar. Pretende recortar en un 9% el tamaño de su plantilla a lo largo de los próximos tres años mediante la supresión de un total de 2.164 empleos, reduciendo la fuerza laboral del grupo hasta los 22.136 trabajadores en el año 2008. Introducirá, asimismo, otra batería de medidas para reducir en 68 millones sustancialmente su cuenta de costes laborales mediante la congelación salarial de toda la plantilla; la sustitución de retribuciones fijas por otras variables ligadas a los resultados de la compañía; así como la aplicación de condiciones contractuales inferiores al nuevo personal de la compañía. Pero todos estos objetivos laborales se encuentran de frente con el sindicato SEPLA. La decisión de Iberia de lanzar junto con varios socios españoles una línea aérea de bajo coste (Clickair) desde el aeropuerto de Barcelona para afrontar la competencia de este tipo de compañías no sentó bien a los pilotos y esta nueva discrepancia ha avivado todavía más los problemas entre la dirección de la compañía y los sindicatos. La competencia es dura y va en aumento. La entrada de Ryanair (ya operativa) y EasyJet (en febrero de 2007) en el aeropuerto de Barajas, abre una dura batalla a la que Iberia tendrá que hacer frente.Por otro lado, las autoridades han cerrado la primera fase del acuerdo de cielos abiertos que facilitará la apertura de nuevas rutas entre Europa y EE UU y la consolidación del sector. Aunque el tratado, en su primera fase, es algo más favorable a las líneas aéreas americanas, supone un paso adelante hacia una completa liberalización y se espera que duplique el crecimiento medio del tráfico aéreo en los primeros cinco años. El negocio latinoamericano de Iberia sale bien parado (por su cercanía a EE UU), pero no hay que perder de vista la mayor competencia que traerá consigo. Además las empresas europeas no podrán transportar pasajeros dentro de EE UU y las americanas en cambio sí podrán hacerlo en Europa.En cuanto a las posibles OPAs sobre la aerolínea, la situación actual es la siguiente: el consorcio liderado por el fondo de capital riesgo Texas Pacific Group (TPG), y del que forman parte además Vista Capital, Ibersuizas, Quercus y British Airways (que controla actualmente un 10% de Iberia y era el socio industrial de TPG en una posible opa) ha decidido retirarse de la puja por la antigua compañía española de bandera. La decisión se toma después de que British Airways anunciara que no ejercerá el derecho de tanteo sobre las participaciones de BBVA (6,9%) y Logista (6,42%), sobre las que Caja Madrid acordó la compra. Este consorcio quería llevar a cabo una opa amistosa y por tanto cambió de opinión al entender que una oferta formal no contaría con la aprobación de los accionistas de referencia de Iberia. Su precio orientativo, de 3,6 euros por acción, valoraba la compañía en 3.413,03 millones de euros y es el pactado por BBVA y Logista para venderle a Caja Madrid sus participaciones en Iberia. La otra oferta formal de compra de Iberia es la del consorcio liderado por otra sociedad capital riesgo, Gala Capital (integrada por Manuel Jove y Alicia Koplowitz, entre otros), donde el presidente del grupo Globalia, Juan José Hidalgo, pone además el know how en el sector de la navegación aérea. Este consorcio tiene ahora el camino mucho más libre, con una oferta que estará entre los 3,6 y los 3,9 euros por acción.Otra de las opciones españolas que aún no ha movido ficha de forma oficial es la del grupo de empresarios Javier Salas (ex presidente de Iberia y del INI), José María Castellano (ex consejero delegado de Inditex) y Miguel Zorita (ex vicepresidente de Deloitte), que perfila su oferta y que se ha acercado a Gala Capital para conocer su propuesta para la compra de Iberia. También han manifestado interés por Iberia la francesa Air France, y la alemana Lufthansa, sin que hasta la fecha hayan concretado alguna oferta.Gala Capital prometió mantener el plan estratégico y el equipo ejecutivo de la aerolínea en caso de que su oferta triunfe. La oferta dependerá de un proceso de inspección contable a la aerolínea que pretende realizar en un periodo máximo de cuatro semanas, una vez que el directorio de Iberia autorice el acceso a la información.
lunes, 17 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario